He estado en un evento de marketing aprendiendo de estos desconocidos. Crónica

Cada vez me dan más pereza los gurús, ¿no te pasa?

Ver a gente que factura tantas cifras tan preocupada por ayudarme con mis negocios online se me hace un poco bola.

Agradezco el enorme interés en cambiar el mundo cambiando a otras personas, pero hay algo que todavía me gusta más: el interés en cambiar el mundo con el ejemplo.

Esa es una de las razones por las que sigo de cerca a Joan Boluda y me gasto la pasta casi en cada cosa que monta.

El sábado era un evento de marketing online en Madrid, pero podría haber sido una quedada de monopoly y también hubiera ido.

Además, tampoco tuve problema con la ley auto impuesta que me impide ir a los sitios que se anuncian con un «No te lo puedes perder», ya que solo con mencionarlo en su podcast lo petó.

El evento de los ponentes secretos

La apuesta del evento era arriesgada. Para los 300 asistentes los ponentes eran una sorpresa. Nadie sabía de qué iba a ir aquello pero la sala del Novotel Center de Madrid estaba llena hasta la bola. – Parece que la gente se fía del Boluda– , pensé

Tras una temporada de ir casi a cualquier evento que hubiera en Madrid, bajé el pistón. Saqué de mi Calendar los mega eventos donde influencers van a dar su charla y lo fui cambiando por quedadas y eventos petit comité.

Ahora mismo me aportan más charlas de gente que no se preocupa por que yo gane dinero, gente que cuentan sus pasos hacia el mismo sitio al que yo estoy yendo.

Quiero aprender con ejemplos.

En el evento del sábado el que menos me preocupaba era el organizador. Había 300 personas a las que nunca había escuchado, a él cada día.

Los eventos al final merecen la pena o no por los asistentes, no por los ponentes, los que su mensaje no está en un blog o en Youtube. Por eso, que no se supiera quiénes iban a ser, me gustó. Luego me encontré que eran gente como tú y como yo, contando lo que les ha ido bien y mal, con sinceridad. Ni rastro de gurús por la sala. Bravo.

El formato del evento estuvo guapo, los ponentes iban subiendo al escenario y Boluda les preguntaba por lo que habían hecho bien y mal en sus proyectos.

Hubo de todo, me gustaron especialmente los Alex, al Martínez se le notaban las tablas y al Ríos el entusiasmo por hacer las cosas mejor. También me encantó ver la salida de la zona de confort obligada a Mercedes García de la Barrera, ella estaba de público y terminó en el escenario desnudando sus proyectos.

Los boluders

Intuyo que a Boluda el papel de rockstar no le apasiona, pero no le quedó otra. Boluders llegados desde todo el mundo hacían cola para hacerse una foto con él; y la cola no bajaba.

Claro que hubiera disfrutado de hablar un rato con él, pero no a las carreras. Además, al mismo tiempo, la sala estaba llena de otras muchas personas de las que aprender, y eso hice.

Veganismo: el puntazo del evento

La entrada venía con desayuno y comida incluidos. Yo, que tengo más miedo al hambre de media mañana que a un atasco mañanero en la M30, me fui con mi tarro de avena. Previsión innecesaria porque todo lo que se comió allí era vegano.

A la hora de la comida, ver a los 300 asistentes comiendo sin animales en su plato y descubriendo que la comida puede estar riquísima fue lo mejor del día.

Aprovechar su influencia positiva sobre toda esa gente para promover el veganismo fue una jugada maestra. Bravo, Fernando, bravissimo.

Solo le faltó hablar de minimalismo, de qué se puede vivir con menos.

Bueno, si me hubiera tocado alguno de los cacharros de Apple que sorteó y me vuelvo a casa en mi bici con un Macbook pro, igual el puntazo del evento hubiera sido otro.

Mi estrategia en el evento

Cuando voy a un sitio de estos me gusta prepararlo y aprovecharlo bien. ¿Aflojar 100 pavos para ir a sentarte en última fila y mirar el móvil en los intermedios? No way.

Paso el día delante de un ordenador en busca de un objetivo compartido con las 300 personas que allí había, era una oportunidad única de empaparme y aprender de otros.

En estos casos lo primero que hago es mirar el listado de asistentes, si lo hay. Voy mirando sus proyectos uno a uno y me apunto con los que me gustaría hablar.

También me intento currar una tarjeta molona, siempre es una gran manera de arrancar bien una conversación. Para este hice una maquetada igual que la web de Boluda.

tarjeta evento boluda

Además, puse a un bot de Instagram a comentar durante el evento a la gente que le seguía.

evento Boluda marketing online bot

Y, por supuesto, sentarme lo más adelante posible.

Resumen y conclusiones

Me gusta la gente que hace cosas diferentes, y esto fue bastante diferente.

Cada uno atrae público similar a su forma de ser y, a tenor de lo que me encontré, el tipo de la boina y la camisa mao lo debe ser. No me hizo falta hacer la cola para saberlo.

Mención especial a las ganas que puso todo el equipazo boludiense que hizo que aquella fluyera de cine.

P.D. A mí izquierda tenía sentado al padre de Alba, una niña gaditana que necesita ayuda. En cuanto volví a coger el ordenador, fue lo primero que hice y lo que deberías hacer tú ahora.