Reinvención al desnudo VIII – resumen 2018

Ayer me escribió un lector y me preguntó, «¿ya te has hecho rico o qué?»

Seis meses sin escribir en este blog se me va a hacer raro.

Seis meses escribiendo solo con palabras clave o para venderle algo a alguien, la mayoría de veces algo que no necesita, por no decir «la moto».

No, no me he hecho rico todavía, pero estoy en ello, o no.

Resumen del segundo semestre de 2018 en mi camino a la cima

Todos los post de este tipo resumen de mis andanzas estaban escritos en presente y en futuro al mismo tiempo. Lo que había estado haciendo pero siempre con un objetivo futuro en mente, llamémosle la cima, aunque podría bien podría decirle libertad financiera, excelencia personal o similar.

Algo que no tenía pero sí perseguía, como si mi plan a 5 años fuera una travesía por el desierto hasta llegar al oasis, ¿tiene sentido?

En este segundo semestre del año ha habido dos puntos clave:

  1. Curso de Vipassana en junio.
  2. Entender la diferencia entre sistemas y objetivos en otoño.

En el primero entendí que todo pasa ahora y la importancia de vivir cada uno de esos ahoras. En el segundo, que trabajando sobre muchos ahoras es más probable llegar en el futuro al lugar deseado.

De la mezcla de ambos aparece el método de trabajo, o casi de vida, que ha marcado mis últimos meses: empujar sin descanso pero poniendo tanto esfuerzo en disfrutar como en empujar. No quiero esperar a llegar a la cima para disfrutar, quiero que donde esté siempre sea la cima.

El tío que me habló de la diferencia de sistemas y objetivos sabe mucho de escribir. En un texto que me corrigió me dijo que me pasaba de creativo escribiendo, que demasiada metáfora pierde al lector. Si en este post sucede, lo siento, Isra, me gusta escribir así, confío en la agudeza mental de mis lectores.

Siguiendo con la parte personal la segunda mitad de 2018 ha sido… normal. ¿Es lo normal malo? Para nada.

Otro aprendizaje potente que me he llevado hace poco ha sido entender que «todos somos un caso perdido». Da igual la pasta que tengas, lo bien que te vaya todo, que hasta la última mente humana se las apaña para buscarle preocupaciones a su dueño. La única solución pasa por mantener la mente bajo control.

En mi caso en estos 6 meses he vivido muy bien en Gijón, bañándome y haciendo deporte en la playa, viendo mucho a mi familia, saliendo por ahí con Carmen, de birras con colegas… al mismo tiempo sin depender de horarios o jefes con una paguita bastante apañada de Amazon rellenada con algunas horas de mi tiempo vendidas. Suena y es excelente, pero recuerda que, por dentro, todos somos un caso perdido.

He intentado poner tanto esfuerzo en subir a la cima como en hacer que la cima bajase a mí.

Pero la tía se resiste a bajar, oye.

Más cosillas buenas y no tan buenas que he estado haciendo

✔️ Me he apuntado a Toastmasters y ha sido una de las mejores decisiones del año. Es una especie de club para mejorar las habilidades de oratoria donde todo el mundo aprende y enseña. Me ha servido para el podcast, para alguna charla y para comunicarme mejor con el mundo en general.

✔️ He montado una Meetup de SEO en Gijón. Y ha sido otra decisión fabulosa. Poder poner en práctica lo aprendido en Toastmasters y conocer a gente muy pro (bastante más pro que yo) han sido un par de consecuencias positivas. Aparte de que al emitir las charlas online la gente lo ve y piensa que sé de SEO.

✔️ Me he bañado en la playa todas las semanas desde final de verano. El buen tiempo en Gijón se alargó y mi colega el Botas, que curra por aquí y tiene tiempo a mediodía, propuso bañarnos una vez a la semana hasta el siguiente verano. Llevamos 4 meses y lo normal es que caigan 2-3 baños semanales, previa sesión de calistenia y frisbee. A la fiesta también se ha apuntado el Rifle y las dos horitas de playa diarias se han convertido en top del día. Si tuviera que hacer un curso ahora sería de frisbee, hago virguerías con este cacharro.

Para un friolero como yo, pensar que tendría mono de meterme en el mar en invierno era una locura, ahora lo tengo. A raíz de eso he estado informándome sobre los beneficios de bañarse en el mar a diario y de la exposición al frío. Tiene sentido en una sociedad obesa y sobrecalentada.

✔️ Participar en una comunidad muy molona nacida del podcast. Por si no lo sabes desde hace casi un año hago un podcast semanal muy loco junto a David Moral (aka amigggo Moggal). No somos los mejores, ni los que más sabemos de SEO, ni de negocios online y el podcast no pasa de amateur, pero se ha creado una comunidad muy maja alrededor de gente con negocios online y los pies en la tierra.

❌ He estado 6 meses sin escribir en el blog. La peña ni se acordaba que yo tenía uno. Sin embargo, he escrito mucho para otros.

❌  Olvidar otra comunidad molona nacida de este blog. Este tiempo de desconexión del blog no ha sido casual. Digamos que me he alejado de mis propios mensajes. Se dice que en el camino hacia la cima hay tres fases impepinables: ser-hacer-tener. En el blog hablaba mucho de ser y ahora estoy en el hacer. El tener solo es una consecuencia.

✔️ He meditado por encima de mis posibilidades. Siempre que hablo de meditar aclaro que no soy un huele flores ni hago yoga ni tengo un herbolario. Borra la asociación entre meditación y olor a incienso porque solo se trata de entrenar la mente.

Recuerda de nuevo: todo el mundo es un caso perdido salvo que sea capaz de controlar su mente. Como lograrlo es un objetivo tan lejano que solo plantearlo anularía toda mi fuerza de voluntad he optado por tener un sistema: medito todos los días. Muchos días soy incapaz de mantener la atención más de 5 segundos, otros pocos me siento el iluminado, pero da igual. Madrugo y me siento en un cojín incomodísimo 1 hora sin moverme. Casi siempre se hace eterna. También aprovecho cualquier rato para entrenar, en bus, caminando, o haciendo deporte.

El objetivo al acabar el curso de meditación era 2 horas al día. Con la hora de la mañana sí he sido constante, la de la tarde se la llevó el viento.

✔️ Minimizar el uso de plástico. En Gijón solo compro en un par de fruterías y en una tienda a granel. He erradicado al 95% los plásticos de un solo uso. No es al 100% porque fuera de casa: restaurantes o casa de mis padres no tengo control. Aparte del acto de egoísmo que supone (lo hago por sentirme bien, no por el planeta ni por mis tataranietos) tiene una consecuencia muy positiva. En las tiendas en las que compro me tratan espectacular, es lo que tiene ir mucho. Luego lo verás en números.

Mención especial para Carmen por sus intentos de ser partícipe de esa odisea en una sociedad obesa y sobrecalentada que compra todo en supermercados donde solo hay plástico.

❌ He sido incapaz, una vez más, de finalizar el reto de las 50 dominadas. Falta de constancia, mala combinación con Freeletics… lo que sea, pero no he logrado pasar de 11-12.

❌ Sigo metido en demasiados fregados. Nichos, proyectos de business por ahí, La Bella Solera… pero creo que he tirado la toalla con la hiperespecialización, así me divierte más.

He hecho muchas cosas mal y muchas bien, al mismo tiempo he entrenado para perdonarme las malas y no fliparme con las buenas. Supongo que eso es una buena.

Vamos con las cuentas.

Resumen anual de ingresos y gastos en 2018

Empecemos con la salida de pasta.

En total, en 2018 me he gastado 15.675,48€, de los cuales 10847,9€ han sido en gastos personales y 4827,58€ gastos profesionales.

Gastos en 2018

Las mayores partidas de gastos personales son:

  • Casa: 4217€, incluye alquiler y gastos de luz y agua.
  • Viajes: 2224,76€, en 2018 me han visto en demasiados sitios:
    • Nápoles: abril
    • Barcelona: junio
    • Cantabria: agosto
    • Menorca: septiembre
    • Madrid: octubre
    • Brujas: Diciembre
  • Social: 1181,1€ la pasta que me gasto fuera de casa, bares, actividades, eventos… tengo incluso desglosado lo que me gasto con Carmen, con colegas, con familia…
  • Comida: 1573,3€. Este año me ha gastado un poco más en comida, aunque no tengo una razón clara. Como anécdota, en los 8 meses que llevo viviendo en Gijón, el 47% de mi gasto en comida ha sido en Granel Gijón y el 42% en fruterías. Mi vida sin plástico es incompatible con el supermercado.
  • Transporte y coche: he vivido todo 2018 sin coche y he anotado todos los gastos que no hubiera tenido si no lo hubiera vendido: taxis, bus, alquileres. En total esos han sido 413,8€, frente a los 585€ de 2017, los 619€ de 2016 o los 704€ de 2015. Si le sumo que vendí el coche por 950€, la jugada ha salido bien.
  • Compras: 325€. Toda la ropa que he comprado, salvo unas zapas de pádel y unos zapatos Muroexe, ha sido de segunda mano en una tienda muy top llamada Cultura Vintage. También me he comprado una botella de agua, el frisbee y poco más. A pesar de no haberme gastado apenas dinero en ropa, Carmen se ha preocupado de ir renovando mi armario y la mayoría de sus regalos han sido camisas. Al final, por diferentes medios, han llegado a mi vida muchas camisas marrones, y ahora siempre que salgo a la calle arreglado llevo una camisa marrón. Y sin problemas eh, a full con el marrón.
  • Móvil: 124€. Sigo con tarjeta prepago de Suop, pero estoy pensando pasarme a contrato.

Si te parece que como mal o que debo estar todo el día malo por andar bañándome en la playa quizás te tranquilice saber que en todo 2018 me he gastado la friolera de 18,9€ en medicamentos. Mi madre sigue sin fiarse de mi dieta vegana así que me hice un análisis en verano, que hacía unos añitos que no pasaba la ITV. Salió redondo.

Aquí la comparación de las partidas principales de mis gastos con años anteriores.

AñoVivirComidaSocialCasa
20148202120015762720
20158246103614132468
201684488649654188
2017874311659584076
20181026815731181 4217

Respecto a los gastos profesionales...

No se puede uno forrar sin invertir, dicen.

En formación me he dejado 729€, que corresponden casi en exclusiva a Teamplatino y Boluda, 344€ en dominios, 370€ en hosting, 248€ en enlaces, 717€ en herramientas, también me he gastado 750€ en un portátil de para decirle adiós a Windows fuera de casa.

Cómo me ha entrado la pasta en 2018

Así es como se paga mi vida de guru.

El total de 20.533,06 se ha repartido de la siguiente forma.

  • Amazon: 13.066,95€
  • Servicios: 4780,89
  • Clases de pádel: 2673€ (las dejé en mayo, aunque me acuerdo mucho de mis compañeros)

Podría haber ganado bastante más vendiendo mi tiempo, he dejado de hacer webs para otros y he «despedido» a clientes porque sigo obsesionado con la libertad de calendario. Eso significa poder hacer lo que quiera siempre, sin presiones ni llamadas. La combinación de nichos + servicios puntuales me da la calidad de vida que quiero.

Al mismo tiempo puedo dedicar tiempo a otros proyectos a largo plazo, al podcast, a formarme o a cualquier actividad que pueda dar frutos. También sigo con la teoría de agitar el bote. Consiste en hacer cosas que podrían traer resultados, pero sin esperarlos.

Un ejemplo es el podcast, lo hicimos sin expectativas y aunque no lo monetizamos directamente los beneficios indirectos son brutales: negocios, clientes, visibilidad…

El año ha salido bastante redondo, sobre todo por poder hacer lo que me da la gana cada día. Eso sí, he currado un montón pero en mi caso el verbo trabajar no tiene ninguna connotación negativa.

Objetivos Sistemas 2019

El único que tengo para el blog es darle caña, había pensando en meterme en otro podcast pero tengo que decidir formato, temas, etc. Tengo pendiente actualizar el post de Vipassana, el de las 100 cosas o el de los mejores blogs. Ya veremos en qué queda.

Gracias por tu atención.

Siéntete libre para no comentar.